Poemas, Poemas de Amor, Versos de Amor

| Beto Aveiga · Ecuador

De amores y olvidos

Foto por Jorge Vicente

Me asalta la nostalgia de tiempos condenados,
y viene sin permiso en pos de mi quebranto...
cayéndoseme el alma colgada del pasado
que pende un suspiro para llegar al llanto...

Y vivo entre sollozos recuerdos de los días
que por lejanos verlos el alma me socavan...
muriendo en el presente plagado de agonías
buscando entre lo vano lo que en tu piel sobraba...

Pero al caer la noche revivo tu mirada
y pinto tu ojitos mirando las estrellas,
las que lucieron bellas cuando te reflejaban,
y yo te regalaba, por vez, una de ellas...

Y luego entre mis sueños regresas del olvido
para calmar de poco la angustia de mi pecho...
te arrimas y te duermes para soñar conmigo...
que somos los que fuimos sin importar los hechos.

Beto Aveiga · Ecuador


En nombre del amor (si llegase el día)

Photo by Adam Pengelly

El día en que te hiera será más que sombrío,
e irreparablemente quizá muera de pena,
al ver, más que tu rabia, la más triste condena,
de haber manchado aquello tan tuyo como mío...

Y habré de estar desnudo quedándome ya nada,
marchando por la vida, muriéndome de frío,
secándose mis ojos cuando las madrugadas
se pasen en desvelos y no estés tú conmigo...

El día en que te hiera me haré daño primero
aunque jamás perdones por aplicar castigo...
y habrás de lo más hondo callado los te quiero
para fingir un odio por el orgullo herido.

Y ya pasado el tiempo aún sangrará la herida...
sabiendo tú que fuiste lo que jamás has sido,
y yo, en mi dolor, en alma arrepentido,
en nombre del amor... me arrancaré la vida.

Beto Aveiga


Cuando tu voz se apaga

Photo by Samantha Villagran

Cuanto te veo lejana resulta ajeno el tiempo
pitándoseme vana la vida ya sin ti...
Irreverentemente se burlan los momentos,
pretéritos lamentos, del más allá... Y aquí.

Cuando te veo difusa por mil y un argumentos
resulta poca excusa vivir para vivir,
y el escribir sin musa frustrados sentimientos
me encierra con argucias donde lastima al ir...

Cuando tu voz se apaga como quien habla huyendo
me apago yo por dentro por tanto que te di...
y aquello que mezquinas tras remendado cuento
se lleva como el viento, también, parte de mí.

Beto Aveiga


Aquel suspiro

Photo by Cherie Wren

Aquel suspiro que se escapa de aquella boca caprichosa
y sale airado ante las cosas, dice, condena, hiere y mata,
aquel suspiro que cual rosa en su belleza me arrebata
aquella fe que me era escasa, envenenándome sin fin...

Aquel suspiro de armadura, cual caballero de escarlata,
irrumpe en el escueto escudo de aquel mi corazón poeta,
irgue su lanza y cual saeta vuela a mi pecho que desnudo
espera impávido indefenso el mensajero del sentir...


Aquel suspiro que en el aire quedó como en el mismo olvido,
y que el recuerdo trae consigo como un testigo de la afrenta,
deliberadamente acaso, con las excusas de un motivo,
en el silencio en el que escribo... vuelve conmigo, cual tormenta.

Beto Aveiga


Despertar

Poemas de amor y desamor: Foto cortesía de Kadri Poldma

Desperté abatido por el presente,
te busqué inocente por todos lados,
lejos de aceptar el espacio ausente
que cobardemente me habías dejado.

Encontré el escrito sin un motivo
y con mil argucias atiborrado,
de esas que tú siempre me habías contado...
de esas que sin creerlo te había creído...

Desnudé mi llanto sobre la almohada
la que hace unas horas habló contigo,
del partir sin rumbo que me ocultabas,
de si un día me amaste y por qué te has ido.

Aún mueren las horas y no las vivo,
y se van los días y no te tengo,
aun llueven mis ojos formando ríos...
mares del olvido en tiempos desiertos.

Beto


BlogaTags:


A mi perro, en otro de sus regresos furtivos...



Viniste sin aviso a la luz del pleno día,
colgándote en los ojos de un perro mal herido,
pasaste inadvertido... quizás como querías...
a aquellos que te vieron... a aquellos, no conmigo...

Y a ti fui sin pensarlo como de serlo haría...
mas fui por la agonía cuando te vi de lejos,
y al verme en tus dos ojos pintado cual espejo
te viste tú en los míos como el último día...

Pasado ya el socorro de un poco de comida,
saliste lentamente... como salir pudiste...
y tambaleante estabas mirando para arriba,
tal vez en despedida... quizás agradeciste...

Partiste como siempre como desde aquel día,
que te llevé en mis brazos... en cuerpo solamente...
te puse en el regazo de quien te dio la vida...
y del polvo que viniste, volviste nuevamente.

(Y vez como regresan los días infinitos...
y aquel vacío inmenso que indica que te has ido...
irónico a momentos, sarcástico y maldito,
porque te fuiste lejos, y aún, sigues conmigo.)

Beto


En tu propuesta de olvido

Foto de Muerte

Y tú propones hoy el olvido
como si fuese elección amarte,
yo sin embargo parto perdido,
lejos de todo... a ninguna parte.

Y no comprendo cómo te vistes
indiferente de otra señora,
partes ajena de lo que fuiste,
yerras, condenas, huyes, ignoras...

Zarpa que hay mares llenos de vida
y en mi naufragio cesa la gloria,
zarpa que parto con tu partida
hacia lo opuesto de las memorias...

Y no me busques en tu regreso
parte de nuevo, busca el olvido,
que aquel amante que amó en exceso
murió en tu huída, murió contigo.

Beto Aveiga


Perdona

Foto de Mujer de Espaldas
Disculpa si no te he dado aquello que prometido
mirando el hoy ya lejano parece ser que el pasado
entre los trapos del tiempo hubiese cubierto de olvido
por ello cuando te miro condenas cuanto te he dado.

Perdona si tu esperanza murió en el largo camino
y te faltó la añoranza para quedarte a mi lado,
de ser uno para el otro, de algún escrito de destino,
de nuestros tantos momentos y convicción de un milagro.

Y mátame si es preciso para eternizar mi nombre
si acaso crees que te conceda bondad alguna el olvido,
entiérrame en lo profundo para olvidarte que vivo
y recordarte mis labios cuando te bese otro hombre.

Perdóname si desnuda te sigues sintiendo mía
y el beso que diste un día jamás pudiste quitarte,
perdóname si mañana te vas quedando sin vida...
y sientes hoy como siento... al ver que sin rumbo partes.

Beto Aveiga


Me dejo

Foto de una Rosa

Te dejo un beso en las manos
si acaso las horas frías
ensañen la ausencia mía
y te haga falta un te amo...

Te dejo mi olor a hombre
en tu pudor enredado...
y escrito en tu piel mi nombre
con besos mil derramados.

Te dejo miles de noches,
mañanas y llenas lunas,
testigos de mi derroche...
culpables de tu locura...

Te dejo aunque con dejarte
se va quedando mi vida
de tus entrañas prendida...
¡Me voy!... a ninguna parte...

Te dejo si algo me queda...
me voy como el sol de tarde
tras el ocaso que llega...
para amanecer y amarte...

Me voy, me dejo, y me quedo,
me mato, condeno y muero...
Te veo, te siento y respiro,
te beso, te amo... ¡y VIVO!

Beto Aveiga


El milagro que no llegó


Hombre rezando

Uno siempre espera milagros,
definitivamente,
lo supe hoy que inútilmente
quise me tomes en cuenta.

¡Pobre de mí!,
un mal llamado ateo,
a la espera de un milagro
de aquel Dios en que no creo,
rendido,
descubriendo algo olvidado
y que late quizás vivo...
mi corazón.

Milagros...
¡cómo quisiera uno!,
¡aquí!, ¡ahora!, entre los dos,
bien lo sabe Dios
(aunque no lo pido)...
daría mucho más
que la fe de mil milagros
si me quedara contigo.

Beto / Luis Aveiga / 09-Mar-2004


Elegía del amor cobarde

Versos de desamor - Elegía del Amor Cobarde
Solo como un murmullo
en medio del ruido,
mi corazón ha huido...
muy lejos del tuyo.

Pasado no implica olvido,
perdóname si condeno
lo nuestro al haber huido,
por algo que te es ajeno.

Iré yo por mi camino
deseando no haber amado,
quejándome del destino...
por habernos cruzado.

¡Ay! si tan sólo me oyeras
lo que si te miro callo
cuando en silencio me hallo...
deseando que lo supieras.

Beto / Luis Aveiga / 29-Jun-2005


¿Quién?

Foto - Versos de Amor
Quién me quita a mí tus besos
que bordaste en labios míos
y este amante desvarío
del caudal de tus excesos...

Quién me borra este recuerdo
a la luz de lo sombrío
por aquello que hoy ansío
de un ayer que me es incierto.

Quién se entrega y te da muerte
si aquí dentro sigues viva...
en mi olor, en mi saliva,
en mi pudor, en mi alma y mente...

Quién me tiende a mí la mano
si está al filo de mi boca
cual volcán que se desboca
gritar ¡¡¡cuánto yo te amo!!!

¡Quién que no seas tú y me ignoras!
Quién que no sea yo y lo matas...
enmudeces, duermes, tapas,
callas, mueres, sufres, lloras..

¡Quién me quita lo que es mío!
¡Quién te olvida en mis memorias!

Beto Aveiga


Me pregunto...

Poema Me pregunto - miradaMe pregunto si te digo todo aquello que me callo
o si es lógico que entiendas mi clamor enmudecido
cuando te hablo con los ojos porque falto en fe me hallo
y te escondo mis dolencias, si escondértelas consigo...

Me pregunto si es que atenta miras más que esta mi boca
que podría sellar cual roca algún dolor enfurecido,
me pregunto si me escuchas cuando confesar me toca
y mirándome hacia adentro vas leyendo lo omitido...

¿Hay acaso algún castigo por callarme así contigo
intentando me comprendas con la fuerza del silencio
para luego incriminarte si es que no me has entendido?

¿Es que existe un buen motivo para delegarle al tiempo
un dolor, un sufrimiento, alguna pena o un desvarío...
si se entiende que el amarte es no ocultarte lo que siento?

Sólo a veces me pregunto... sólo a veces...


Naturaleza Pudiente

Poemas y Versos - Mujer de Humo

¿Por qué me hiciste sensible al más endeble suspiro
de aquella mujer de humo que llega y se desvanece?
¿Por qué me engañas que es mía cuando al dormirse la admiro...
si cuando despierta parte donde el olvido florece?

No sirve golpear el agua pues siempre a su sitio vuelve...
¡Naturaleza pudiente que lo que formas maldices!
Te empeñas en arrancarme del pecho ratos felices
cuando con silencios dices lo iluso que soy a veces...

Y cómo decirle al agua que ignore alguna corriente
si derramarse es mandato de su infinita belleza...
¡¡¡Maldita sea tu grandeza !!! ¡¡¡Pudiente Naturaleza!!!
Que en tu infinita grandeza la hiciste tan diferente...

¡Naturaleza maldita que cuanto me das me quitas!
Pues el amor que ahora siento me da la vida y la muerte...
Cuando se funde en mis brazos con esa entrega infinita...
y luego me quedo sólo... si por inercia se pierde...

Beto


El dolor de tu silencio

Poemas de amor y desamor: Un poema para mi más grande amor, CJEG

Duele no haberle concedido su derecho
al corazón que al opinar no fue escuchado,
anteponiendo la razón, ceñido al hecho,
que dicho estaba en tu silencio todo hablado.

Pesada culpa de cargarme tu tristeza,
pues en el fondo no importaba que lo digas,
al ver tus ojos me sobraba la certeza
de que una pena te asechaba, amante amiga.

Y llevo un llanto que de amor por ti no cesa,
quiero abrigarte aquel dolor con mis caricias,
y daría todo sin pensarlo, mi princesa,
hasta mi vida, incluso más, por tu sonrisa.

Beto


Desgraciados




Sentado, cual si mi vida
la hubieran así trazado,
nací para desgraciado
en su sociedad perdida.

Y mientras pasan los carros
de ustedes, civilizados,
caníbales disfrazados,
yo sueño y agito el tarro...

Yo sueño...¿Por qué lo hago?
Tal es mi don y condena,
de no distinguir las penas
por nunca haberme alegrado.

¡Los odio! ¡Cómo los odio!
Capitalistas malvados
¡Yo no causé la miseria!
...y sin embargo la pago.

Por mí no se mortifiquen,
prosigan "samaritanos",
quizás no me identifiquen
como si fuese su hermano.

Y el odio no me lo quiten
que no es infundamentado...
que poco o nada me han dado,
¡A Dios que los justifique!

O intenten el disculparme,
quizá yo me he equivocado...
nacieron para ignorarme,
y yo... para desgraciado.

Beto

** Una vez escuché que ser escandalosamente rico es pecado... Muchas personas pecan de aquello... Muchos países pecan de aquello... De igual manera queda en nuestra conciencia dar lo que podamos dar como individuos... Y que el resto sean juzgados en su momento.


Te lloré un río

Poemas de amor y desamor: Foto cortesía de Marja Flick-Buijs

Con un suspiro entrecortado
y medio clavo en mi garganta,
como en la súplica más santa,
morí mil veces derrotado.

Porque ante el miedo que me espanta
de amar aquello que es negado,
sin la cosecha en lo sembrado,
quedé callado, gritó mi alma.

Rió el dolor, contó el pasado,
calló el amor sin esperanzas,
surgió la duda, irguió su lanza,
hirió mi pecho... de lado a lado.

Tras lo perdidamente amado
cubrí mi pecho casi vacío...
y sintiendo ajeno lo que fue mío...
quedé desnudo...y te lloré un río.

Beto

 

Lee más poemas