Pasos largos
Podría mirar tus ojos colgados del infinito
y ver las estrellas todas que con los míos no alcanzo...
Mis sueños marcharon lejos de los milagros fortuitos
por ir en caminos cortos cruzando con pasos largos.
Podría escuchar tu risa y en ella sentir la mía
que de mi pecho se escapa ya débil agonizando...
porque la retienen dedos que llaman de lejanías
de tiempos omnipresentes que se secaron con llantos.
Porque la verdad es cara y el tiempo es interesado...
obviarla es quizá la deuda más trágicamente sabia,
y todos aunque la busquen con el afán de tenerla
existen pocos valientes con el valor de pagarla.
La luz es quizás esquiva a mis ojos que hoy se cierran
tras el compás de relojes y su inexorable canto,
tú te pareces a un ángel que se equivocó en la tierra...
Tú cerrarás tus ojitos seguramente soñando.
Beto Aveiga · Ecuador
Madre calle

Madre calle que no albergas porque tienes brazos rotos...
a tus hijos, que no pocos, los que simplemente tienes,
unos viejos, otros niños, unos cuerdos, otros locos...
otros gatos, unos perros... deambulando entre desdenes.
Eres vientre de otras madres y eres padre de los hijos
que sin patria, pan, ni techo, te recorren vanamente...
fiel espejo de egoísmo de una sociedad vigente,
que le sobran religiones... mas carece de creyentes.
Madre calle eres la cama donde el reposar es muerte,
es sufrir sabrá Dios cuánto... es sentir que el hambre viene
y comer quizá soñando... y no ver que tu hijo crece...
es vivir injusto infierno... camuflado en el asfalto.
Madre calle tanta vida que atropellas diaramente...
nadie clama por la sangre de tus hijos olvidados...
¿madre calle, has notado, que ignoramos fácilmente
que tus hijos bien podrían ser los seres que cuidamos?
Madre calle a veces lloro y me desplomo de impotencia
de ver tu magnificencia y morisquetas humanistas...
una prueba irrefutable de que aunque nos sobre ciencia
somos cortos de conciencia, de razón, y costumbristas.
Beto Aveiga · Ecuador

