Poemas, Poemas de Amor, Versos de Amor

| Beto Aveiga · Ecuador

El último tango

poema - el ultimo tango

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Bailemos bajo la lluvia un último tango a solas
que extraño mojar tus labios en este invierno de frío...
que me urge sentir tus muslos cubrirme como las olas...
y naufragar de cansancio por tus orillas ansío.

Bailemos por el recuerdo de un cúmulo de imposibles
de atiborrados vacíos que vuelven a estar presentes
gritando desde el pasado ayeres tuyos y míos
donde moría el nosotros... mientras nacía un "por siempre".

Bailemos bajo la lluvia desnudos y lentamente...
que iré vistiendo con besos donde la luz te descubra,
brindemos con aquel vino del beso que solamente
se dan los viejos amantes... diciendo adiós a la luna.

Beto Aveiga · Ecuador


Cuanto quisiera

poema de pasion

Quisiera enmudecer con tu suspiro
el cruento padecer que en mí provocas
por un amanecer de amor furtivo
quitándote el aliento de la boca...

Quisiera estremecer tu tibio cuerpo
dormirnos por los valles del delirio...
mostrarte lo que en ti no has descubierto
bebiéndome la flor de tus sentidos.

Pasear mis labios por las encumbradas
montañas de tus pechos encendidos,
morir en el placer de tus entrañas
diciéndonos mil cosas al oído...

Y es sólo una mirada lo que basta...
un -sí- que quedaría sobreentendido...
un sepultado -no- a lo que nos falta...

Es reinventar desnudos aquel brío
de cuando tú te aferras a mi espalda
mientras cabalga ciego...mi albedrío.

Beto Aveiga


Recuerdos de pasión



Recuerdo que me tomabas de entrecortados suspiros
y te recorría un asombro que tu mirar me mostraba...
como un temblor delirante de algún placer escondido
sobre tus poros ungidos por mi saliva impregnada.

Recuerdo el sudor vertido de tus montañas saladas
y de tu natura vasto cegándome los sentidos...
como un grito enfurecido de un todo que lo impulsaba
entre melódicas notas... como celestial silbido.

Recuerdo lo frágil que eras a mi razonar perdido
vencido por el instinto de tu placer que llovía
sobre las quimeras nuestras, por los jardines de olvidos,
recuerdos que fuimos uno... y somos, desde aquel día.

Beto Aveiga · Ecuador


Mujer Fugaz



Eras un beso desnudo siempre a la puerta del viento
y un vendaval de cianuro a quien amarte quisiera,
eras portal generoso... en sin final primavera
y yo un otoño reseco... que mendigaba un invierno...

Eras la luz de esperanza de mis paisajes marchitos,
y vil puñal a quien sueñe con retenerte por siempre,
eras la fuente insaciable, eras el beso infinito,
y yo un amante deseoso de sólo amarte en presente.

Por ello fuiste en mi noche como una estrella viajera
iluminando derroches de inmensurable hermosura
la sequedad y tristezas, mi oscuridad y mi espera...

Mujer fugaz que abrigaste en tu total estrechura
a este mendigo de amores de una hipotermia certera,
con tus caderas febriles y tu indomable cintura.

Beto Aveiga · Ecuador


Tuve



Tuve el indecible gusto de perderme en tu cintura
cabalgando por las cumbres virginales de tu busto,
el placer de estremecer aquel caudal de tu estrechura
y en tu piel amanecer cuando sentimos que era justo...

Tuve el roce de tus manos alcanzando un infinito
en arrítmicos te amos cual espejos de locura,
tuve el cielo que no en vano me mostrabas despacito
para luego entre tus piernas amarrarme con premura...

Y un minuto eternizado entre los silenciados gritos
por llevarnos en secreto aquel amor que profesado
era un logro que preciado sin reservas se había escrito...

Hoy recuerdo lo que tuve aquel amanecer pintado
por tu mujeril perfume que los años no han marchito
y que vuelve entre fortuitos arrebatos del pasado.

Beto Aveiga · Ecuador


Vivo

Photo by Arlen Roche

Vivo en la llama que en tu pecho se desboca
alimentándome de aquel veneno y vino,
bebiendo a sorbos los manjares de tu boca
ante el placer de no ceder en el camino...

Vivo tan sólo ante las puertas de tus gustos
cuando descubro la mujer en tus delirios,
la que despoja mi quietud entre sus muslos...
la que se aferra con fervor a mi albedrío...

Vivo en tu nombre que me corre por la venas
cuando la esencia de tu piel cubre mis bríos,
cuando meciéndote en mi ser con tus caderas
aquel cantar de tu placer vuelve a ser mío.

Beto Aveiga · Ecuador


¡Ay tus labios!

Excellent Photo by Georgios M. W.

Cuando tus labios miro
me rindes a tu deseo,
esclavo soy del delirio
cuando tus labios veo...

Cuando tus labios miro...
¿¡Cómo oculto mi sol de ganas!?
... de morderte tus labios grana
mientras se queman los míos.

Y pido,
con estos ojos cual mendigos,
un beso como es debido,
mas pido un beso de amantes,
que no es el beso de amigos,
pues creo que bien me toca
con esta pasión tan loca
morder el fruto prohibido...
d e s n u d o...
de tu boca.

Beto / Luis Aveiga / 23-Ene-2005


De tu placer viví

Great Photo
Me refugié en tu boca y asesiné mis dudas,
mis miedos, y otras pocas novelas al asecho,
que en una pueril búsqueda por empañar los hechos,
de tiempo en tiempo vuelven... conmigo y para mí...

Me refugié en tu boca como en tu piel desnuda,
y hundí también mis dudas tal como lo hice en ti,
y fui de beso en beso hasta el monte de tus pechos
donde después de amarte cansado me dormí...

Me refugié en tu boca aquella noche loca,
aquella luna llena, aquel eterno Abril,
me refugié desnudo y me aferré cual roca...
y amándonos a muerte de tu placer viví.

Beto


Como la lluvia



Como la lluvia cae sin requerir permiso
y como en las mañanas el sol el cielo viste,
así vino el amor aquella tarde que me diste
refugio en tu pudor como el amor lo quiso...

Tal como el tiempo corre inevitablemente
así corren los besos que llueven tus rincones,
y aunque en inicio puedan frenarnos mil razones
son sordas las palabras mirándonos de frente...

Así quiero que sean, que reinen y que dominen,
las mil y un odiseas que la pasión escoja...
que siembren si es posible de amor nuestros jardines
y cosechemos juntos aquellas flores rojas.

Beto Aveiga


Complacido


Me complace verte tras aquel vestido
que por Dios tejido luces hoy radiante,
tan abiertamente cual dominio mío,
tersa entre las flores, pura entre diamantes.

Y admirado bebo a sorbos tu figura
muerta en la locura de un tropel de excesos,
cuando hasta hace poco te pinté desnuda...
te bordé mi nombre y te vestí con besos...

Me complace verte en tu callar dormido
mientras me retumba enfurecido el eco
cual si no bastara el palpitar del pecho...
trae de nuevo el hecho tu febril gemido.

Beto Aveiga

 

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