Poemas, Poemas de Amor, Versos de Amor

| Beto Aveiga · Ecuador

Colgado del Gtalk


Colgado del Gtalk sin chance a peros
me vi en el momento en que conectado
quedaba atorado entre mis dedos
y entre los silencios de mi teclado

aquellos te amos, goodbyes, te quieros,
que por el rigor del amor pasado
eran la rutina de algo sincero
por eso al colgarme, quedé colgado...

Colgado del Gtalk y en apogeos
de un siglo que jura ha comunicado
a aquellos rincones del mundo entero
con los sedicentes civilizados.

Mejor voy optando la de Morfeo
y parto a mi cama cual manda Dios,
pero no sin antes grabar mis besos
entre los bitejos de un mail de voz.

Beto Aveiga · Ecuador

* Algo de humor, si se le puede llamar,
de las cosas raras o curiosas que suelen
ocurrir en la Era de la Comunicación. :D


Coca-Cola != Coca-Cola Zero


Eres tan inimitable que ni tus progenitores
son capaces de clonarte y decir -Bueno señores:
"He aquí otra Coca Cola", son idénticos sabores-,
sin caer en la mentira de notables dimensiones.

Pues quizá clonen tu forma por demás estilizada
y te pinten, envasada, como -Coca Cola Zero-,
mientras a los cuatros vientos griten -¡Sabor verdadero!-
yo refuto con enfado: -¡A mí no me sabe a nada!-.

Ni tu olor han conseguido pues apenas destapada
se percibe edulcorado aquel aroma ya perdido,
el que sólo es concebido con la fórmula dorada,
no en versiones imitadas, no en envases parecidos.

Y por ello es que yo insisto que en el mundo hay una sola,
con azucar, cafeína y quién sabe qué otras cosas,
deliciosa, irrepetible, con auténtica glucosa,
infinita, irresistible, simplemente... Coca-Cola.

Beto Aveiga

¡No me digan que Coca-Cola Zero es igual Coca-Cola!
Coca-Cola Zero = Cero Coca-Cola
Auténtico Edulcorante. Zero Sabor.


¿Diablo yo?

Poemas y Versos
¿Me dijo diablo señora por sólo quererla mía
pagándome la agonía con este tamaño insulto
tras todo lo que la sueño de noche y de mediodía
como si fuera una afrenta quererla yo como adulto?

El diablo lo lleva adentro por no aceptar mi propuesta,
y por mostrarse molesta mirando los míos ojos,
mas no me mire tan fijo que a confusiones se presta
y empiezo yo a imaginarla en todo lo que me antojo...

No niegue también su culpa que la maldad le rebosa
por el escote que luce como el infierno en bajada
y júreme su inocencia con su carita golosa...
que por justicia divina: ¡usted de inocente nada!

Y bien que me la conozco si por mis sueños la tuve
y fui tan dueño señora de usted como de mi almohada,
de aquel entonces a ahora verá lo que yo mantuve
secretamente en secreto por respetar su morada...

¿Me dijo diablo señora por sólo quererla mía
tras excusarse diciendo que estoy hablando pavadas?
¿Acaso fuera más sano cumplirme la fantasía
que ser en mis manos frías de mil maneras tomada?

Beto Aveiga


Mientras dormías


Confieso hubo un viernes que te miraba,
estabas dormida, sobre el sillón,
el viento cual niño, feliz jugaba,
con tu pelo suelto, con tu faldón.

A casi tres metros mudo observaba
a solas, parado en aquel rincón,
y un bombo en mi pecho que palpitaba...
Cupido bailando en mi corazón.

Tus churros volaban cual mariposas,
tu boca indefensa ¡Qué tentación!
y yo era la abeja frente a la rosa,
sedienta y golosa, de tu pasión.

Entonces de cerca... cerca volaba,
mas no despertabas, aún dormías,
la abeja y la rosa, nada pasaba,
ni tu despertabas, ni yo bebía.

Más pudo el instinto, diome sorpresa,
que casi inconsciente tu miel bebía,
de aquellos tus labios fui fácil presa
¿O acaso fui yo quien cazó aquel día?

Fue el beso más tierno, jamás pensado,
fue un beso desnudo, cual poesía,
y mientras yacía paralizado...
recuerdo aún dormida... que sonreías.

Beto / Luis Aveiga / 27-Ene-2005


Lo que no debimos

Lo que no debimos - Poemas y versos

Imposición o destino, quisiera saberlo a ciencia,
capricho quizás divino o algún un error que sin suerte
sin intención de asesino soltaba un soplo de muerte
mezclando veneno y vino con trágica coincidencia...

Quizás un dios que travieso jugaba sin mucho tino
cruzando nuestro camino alimentó sus antojos
que títeres sin tutela el albedrío nos convino
y ante el empuje divino se abrieron sordos los ojos...

Mas fue tan sólo a segundos de sucedido lo hecho,
que terminaba en desechos aquella novela en vida,
de algunos minutos largos de un pasión encendida
para después ni mirarnos y ver qué contaba el techo...

Quizá sensato silencio a conveniencia guardemos
de aquello que no debimos y que si bien no debemos
sin importarnos seguimos y dudo que nos cansemos...

Humildemente yo opino hacerlo con desenfreno,
sería que nos alejemos quizá mayor desatino
dejando atrás lo que hicimos habiendo sido tan bueno.

Beto


Negra mía



Negra mía,
de labios fríos,
negra cual noche,
matas mi sed infinita,
haciendo derroche
de tu esencia exquisita,
y de impenetrable oscuridad...
esclavizas mis pupilas...
de verdad.

Negra mía,
tu forma es única,
vestida de túnicas,
de mujeres hermosas,
y ardientes morenas...
mas tú siendo negra,
te cuelas y embrujas...
con mil y un burbujas...
bañando mi boca.

Negra mía,
que sería si te fueras,
¡Dime tú que sería!
si mas nunca te viera,
que haría este adicto...
ante tal veredicto...
mi negra mi chola...
mi Coca Cola.

Beto


Sorpresa



Aquel vestido que llevabas puesto,
apuesto mi vida que no vi otro igual,
de igual escote y medio busto expuesto,
desnudó mi instinto tal cual animal.

Tus felinos ojos detenían el tiempo,
pero aceleraban mi torpeza innata,
¿qué escondías gata en tus pensamientos?
yo quería saber pa' no meter la pata.

Iluso entonces acepté aquel reto,
y miré tu escote pa' cojer valor,
inspirado en sexo olvidé el respeto,
confesé mis ganas de hacerte el amor.

Con una sonrisa aceptaste el gesto,
lo demás fue entonces sano protocolo,
un calentamiento pal final maestro,
de rentar un cuarto y no dormir solo.

Cuando más caliente se ponía el ambiente,
interrumpí las llamas pa saber tu nombre,
y eschuché tu voz que estremeció mi mente...
lenta y seductora... pero voz de hombre.

Beto

 

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