Poemas, Poemas de Amor, Versos de Amor

| Beto Aveiga · Ecuador

A mi madre - Cabellos nevados



Escucha el poema

Por tus cabellos nevados tejidos de mi nostalgia
renacen aquellos días que no saben de pasado...
Añoro con alegría anécdotas de mi infancia
en el detalle más simple que me devuelva a tu lado.

En tu caminar hoy lento recuerdo que me seguías
para recoger mis trastes, por mi descuido, botados...
Hoy tus palabras en eco me saben a melodías
de lo feliz que me hacías con tus eternos cuidados.

No hay día en que yo me duerma y olvide el regazo tuyo
en incontables memorias que fui indefenso polluelo,
el televisor prendido con la novela de turno...
ha sido lo que en mi vida más cerca estuve del cielo.

Quisiera darte mil cosas pues siento que debo tanto
de aquel amor infinito, materno, que no me alcanzan
los brazos para abrazarte y los versos para gritarlo.

¡Ven mira cómo mis ojos te siguen con añoranza
y escucha lo que mi pecho le cuento a Dios sin nombrarlo...
que cada vez que te pienso, madre, te abraza mi alma!

Beto Aveiga · Ecuador

Un poema muy personal a mi madre que no me
tuvo en el vientre pero que me llevó y lleva
siempre en su corazón.


A mi niña bonita

Padre e Hija - Poemas de Amor en Versos
Yo todavía te recuerdo entre mis brazos
cuando tus pasos eran por demás cortitos
aquella niña que inocente en mi regazo
iba soñando con surcar el infinito.

Hoy los azares de la vida nos llevaron
por derroteros que parecen cuesta arriba
y sin embargo por antojos de la vida
estoy feliz porque de nuevo nos juntaron.

Por eso en mí el reprocharte no concibo
dicen que Dios sabe el porqué de lo que hace,
yo por mi parte me declaro bendecido
con aquél ser que en tu pequeño vientre yace.

Ay niña mía no imaginas cuánto te amo
que la ilusión de ser abuelo el pecho me abre,
estoy dispuesto a ser tu apoyo y dar mi mano
para ayudarte a caminar, Kony. Tu padre.

Beto Aveiga · Ecuador


A Macarena, de Yolanda

Poema para Macarena de Yolanda
Quisiera dejarte el mundo para que camines sola
y encuentres felices rumbos, en tu soñar, Macarena,
surcando tus propios mares al retumbar de las olas
y en la nostalgia me pienses mirando la luna llena...

Quisiera borrar momentos de mi proceder injusto
y que hoy lamento en el alma como una indecible pena,
pidiendo que me perdones pues todo cuanto yo busco
es verte feliz en casa, en tu crecer, Macarena.

Quisiera que un día escuches lo que con mis ojos digo
y sientas lo que yo siento, por ti, mi niña pequeña...
comprendas cuánto te amo sin importar el motivo
como tan un sólo una madre podría amar, Macarena.

Beto Aveiga


Betito

Este es mi hijo, Betito - Poemas de amor y desamor [entre otros demonios]

Dormido,
casi imposible pero dormido,
tú tan pequeño, mas infinito,
siempre corriendo tras de tus sueños,
mientras te veo crecer, Betito.

Milagro,
ángel enviado del paraíso,
alma tan noble, mi principito,
no te merezco mas Dios lo quiso,
para que cuides de mí, Betito.

Y entiendes,
lo que en silencio al mirar te digo,
cuando por dentro lloro bajito,
porque soy yo cuando estoy contigo,
y tú mi amigo más fiel, Betito.

Soñando...
sigue soñando mientras escribo,
quiero olvidarme de mi delito,
de haber sentido que estaba solo,
y me olvidaba de ti, Betito.

Beto / Luis Aveiga / 11-Abr-2005


Unas palabras por Amapola



Quisiera encontrar la cura de tu indecible dolencia
buscando en la muerte ciencia para evitar la amargura
de aquel trago de la vida que en el ayer supo a vino...
que con el tiempo convino cual sorbo de vil veneno...

Mas no hay respuesta a la muerte donde la fe no ha llegado,
donde el agnóstico espera desconsolado y silente,
donde se mueren las horas entre pasados presentes,
entre fugaces sonrisas y llantos entrecortados...

Y te confieso mi miedo de verte tras la tristeza
de la soledad que expresas con elocuencia sobrada
como rutina amansada entre soledad y ausencia
sintiendo en mí la impotencia de no poder hacer nada...

Quizás por eso mis manos te digan en pobres versos
lo que mi boca en silencios callaba estando de frente...
quizás por ello era esquivo a sentimientos adversos
de ser feliz a tu lado sintiéndome triste al verte...

También confieso mil penas que llevo dentro conmigo
tras la anunciada partida de nuestra blanca Amapola,
mas no la imagino sola... está con los que ha querido...
y con los que la queremos... contigo la veo a Amapola...

Beto Aveiga

 

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