Poemas, Poemas de Amor, Versos de Amor

| Beto Aveiga · Ecuador

Un puñal llamado olvido



Escucha el poema

La olvidé como se olvidan... los sueños con los años,
la maté como se matan... amores con rutinas,
la sequé como se secan mil y un besos en los labios...
y la amé como tan sólo... una vez se ama en la vida.

Contemplé como se miran las estrellas y la luna
sus gigantes ojos negros que colgándose en los míos
eran cómplices del crimen de que la ame cual ninguna...
de mis besos que llovían en sus poros desvaríos...

Y le di tan sólo todo y un rasguño de infinitos
y un jardín de juramentos que quizá ya no visita...
un por siempre que no muere y que en los ojos llevo escrito...
un puñado de momentos... y un millón de atardeceres.

La recuerdo en el respiro, el segundo, el firmamento...
la revivo en el espejo conversándome al oído...
la imagino entre mis sábanas cuando su olor encuentro
como beso del pasado... de un puñal llamado olvido.

Beto Aveiga · Ecuador


Imagino

poema-imagino

Escucha el poema

Imagino que si un día por fatal motivo partes
cerca de ninguna parte donde yo no pueda ir,
lejos de mis tristes ojos ya cansados de buscarte,
cuando me pierdas de vista.... estaré de nuevo ahí.

Imagino que si corres hasta donde dé tu suela
para no verme la estampa... en pos de tu porvenir,
ya distante de mis pasos cuando ya los tuyos duelan,
cuando no escuches mi risa... me verás quizá reír...

Imagino que si lloras para atravesar un río
entre lo que tuyo y mío fue tan arduo construir,
si es que acaso lo consigues lloverán los ojos míos
sobre el lado en que del río oses de mi llanto huir...

Porque lo que no imaginas es la sed de la costumbre
que te va a traer de vuelta como vuelve el sol al mar,
porque me verán tus ojos quizás lejos navegando
pero cuando estén soñando... ¡es a mí a quien va amar!

Porque lo que no te has visto son mis besos que tejidos
en tus poros inundados se arraigaron tanto a ti
que cuando la piel te queme como incendio enfurecido
aunque no estés tú conmigo... ¡arderás sólo por mí!

Yo por eso te aconsejo que te vayas los más lejos...
que te inventes infinitos, universos, ¡qué se yo!
tú podrás mentirle al mundo, a otros hombres, al espejo,
pero no este perro viejo... ¡¡¡viejo porque tanto amó!!!

Beto Aveiga


No renuncies

Foto por Ayleene de Monn

Escucha el poema

No renuncies a este beso que te busca ciegamente
ni a estos ojos que cerrados impacientes te desnudan,
no desprecies esta luna que ha menguado complaciente
recordando nuestras almas que en su lecho fueron una.

No repitas las palabras que reposan en inciertos,
ni renuncies de mis manos las caricias por el aire,
no te afanes entre copas (diluyendo los recuerdos)...
que podrás morir incluso... ¡pero nunca el olvidarme!

No mutiles esas venas porque corra sangre mía
tan inútil te sería pues si logra derramarse
sólo habrás agonizante haber escrito en letras frías
por el resto de tus días... lo que no pudiste amarme.

Beto Aveiga · Ecuador


Mátame

Foto cortesía de Manu M

Ven mátame en la medida que quieras seguir soñando
y entiérrame tu despecho con verbos que no consigan
sin importan lo que callen decir lo que irán callando
que yo coceré mis labios para que los tuyos digan

tras un -nunca más- un -siempre-, y en un -te odio- un -te amo-,
tras un -se acabó- un -espero-, y en un -no te amé-, -mi vida-,
tras una lágrima -un quiero-, tras un silencio tu mano
que en la distancia se tienda en la más dulce caricia.

Ven mátame, ¡lo merezco! ¡pero mátame y no me olvides!
Que mi silencio te espera con un perdón en hinojos...
que quiero enterrar el alma donde los recuerdos viven
y seas la última estrella que lloren mis tristes ojos.

Ven mátame si lo quieres que yo te estaré esperando...
¡sepúltame con demencia! ¡Ven mátame en la medida
que aquellos latidos sepan que tú me estuviste amando!
Hoy, yo, moriré en tu nombre. Ayer nací con tu vida.

Beto Aveiga · Ecuador


Sin dudar nos junta

Sin dudar nos junta - Beto Aveiga · Foto por Alex Zobel

Escucha el poema

Búscate mujer amor que no sea el mío
que no se le parezca, ni lleve en él mi nombre,
búscate el tropel de besos en otro hombre
que llene tu universo... hoy ya sin mí, vacío.

Búscate mujer algún camino errante
en un furtivo amante donde sepultes tanto
de aquello que entre noches de lunas delirantes,
que aunque lo niegues sabes que las viviste amando.

Engáñate talvez que fue de algún revés
y dime que no estás pensando en el pasado...
y mírame a los ojos y di que no has llorado...
para morirme ahora... y no morir después...

Que quiero seas la excusa para dejarte ahora
o bien seas el motivo para dejarte nunca...
que cada instante hiere... que el tiempo nos devora...

Que quiero que seas franca y no que seas difunta
prendida de otro brazo, de otro la señora,
y olvides todo aquello que sin dudar... nos junta.

Beto Aveiga · Ecuador


Recuerdos agónicos

Poema Recuerdos Agonicos Beto Aveiga

Poema Recuerdos Agonicos

He visitado los recuerdos agonizantes del pasado
con la ilusión de hallar un beso aún aferrado en los pasillos
y alimentar esta nostalgia con las migajas que sobraron
de los momentos abundantes, tus postulantes al olvido.

Y he recorrido tantas veces aquellos pasos que dijiste
que te llevaron tan lejana donde después murió el nosotros,
con el afán de que sea cierto (tan convencido que mentiste)...
para tener la santa de venia en el murmullo de los otros.

Pero este corazón tan terco jamás esconde lo sentido
por eso escribo con despecho de aquel veneno que me diste,
de haber vendido pueril teatro a los demás cuando dijiste
que no te fuiste por dejarme, que en realidad, yo había partido...

¿Partido yo? Quizás en alma, a la mitad, por tus mentiras,
por el valor que tú me diste con el puñal de las verdades...
¿Partido yo? Quizás el pecho... porque guardaba tu sonrisa...
Mas el ayer partió con prisa... Hoy sólo esconde eternidades.

Beto Aveiga


El silencio de una espera

poema silencio de una espera

Llevas sed de no gastarte la saliva en otros labios
y entregarle tus pupilas a otros ojos que las miren,
de abrigarte el alma toda en este frío mercenario...
que te invade casi a diario, como lluvias en Abriles.

Y en tu espera enajenada de un amor que te acompañe,
de un extraño que te extrañe, y un abrazo que se tienda,
vas mojándote por dentro con las lágrimas que atañen
a los sueños que se escapan... y las voces que se alejan.

Llevas piel que se desgarra de te quieros ya marchitos,
y silencios infinitos, y arrebatos que por calmas
han torcido los minutos de la espera entre los gritos...
por buscar quien se refleje en el espejo de tu alma.

Beto Aveiga


Amar de prisa



Deja descansar en tu hombro este pesar de mis memorias
y mis penas que me llueven como polvo de cenizas,
quiero ahogar en tus caderas unas pocas viejas glorias
y nacer en lo profundo de tu ser... amar de prisa...

Porque amarte quiero ahora con la fuerza que me queda
de un pasado que se enreda en un presente que agoniza,
porque amor, no has entendido, lo que mis palabras llevan,
de esta súplica sin nombre... de esta piel que te precisa.

Tengo el corazón muy débil del veneno de los hechos,
ven y arráncalo despacio con un beso enfurecido,
luego abrázame del alma a los rincones de mi pecho
y regálame tan sólo... la mitad de tus latidos...

Y libérame el perfume que dejaban sus cabellos,
del sabor de su saliva, del gemido indefinible,
de ese pubis infinito, de la esencia de su cuello,
de sus senos de locura y estrechura indescriptible.

Deja descansar en tu hombro este volver de lo que nunca...
¡nunca más...! será con ella y desde hoy será contigo,
deja ahogar en tus entrañas este ayer, esta penumbra,
y embriagarme con el néctar de la flor de tus sentidos.

Beto Aveiga


Niegas el amor

Poema mujer niega amor

Este tintero que pinta tu voz que se irá perdiendo
con el coraje mordido entre lo cierto y lo vano
de dar rienda al arrebato de verme contigo huyendo
a costa de un -te deseo- que entre los labios llevamos...

Persigo tu vista que hábil escondes en puntos fijos
para mirarme y callarte lo que dirías en segundos
cuando posando mis ojos hacia los tuyos exijo
que por piedad me respondas aquello que te pregunto.

Y al no negarme las dudas ni aseverar que de hecho
hay algo que nos desnuda y persigue como acertijos
confirmas con tu silencio lo que tu boca no dijo...
mas sientes cuando me miras, enajenando tu pecho.

Beto Aveiga


Quise conservarte

Poema - Quise consvervarte

Quise conservarte en el eterno instante
que me envenenabas con tu adiós sentido...
tú partías ajena a lo fuimos antes,
yo moría desde antes que te hubieras ido...

Hasta el firmamento se manchó de sangre,
fuiste como un dios estando enfurecido,
enterraste en sílabas lo que hemos sido
y escuchaste el eco de tu voz distante.

Me formaste mares por llover mis ojos
cuando maldeciste haberme conocido,
y gritaste al viento puñales de antojos...
mientras yo, de hinojos, fui de amor vencido...

Desde entonces vienes sin pedir permiso...
sin saber que vienes... para envenenarme...
con la dosis justa que de fe preciso...
que vendrás de nuevo... más pronto que tarde.

Beto Aveiga


De porcelana

Poema Mujer de Porcelana

Una risa perpetua dibujada en costumbres
viste aquella careta que responde a su nombre,
su falaz morisqueta se derrite en la lumbre
congelada y desnuda... que una lágrima esconde...

De un presente que opaco va quedando en lamentos,
de una sed de momentos... reducidos a teatro,
y un sentir de que espera lo que no está viniendo,
como un sordo gemido... condenado e ingrato.

Porcelana sin vida... y una muerte certera...
el reloj se suicida mientras cae nuevamente
por el pozo infinito que forjó en su carrera...

Porcelana invaluable que sin precio se vende
a un postor inconsciente que no abrió su cartera...
y marcado destino de quebrarse sonriente.

Beto Aveiga · Ecuador


Imposible amor... el de este beso



Es tu risa inanimada que se filtra por mis huesos
de una soledad domada de indecible frenesí,
tras el velo de una mueca para disfrazar los besos
que te faltan en la boca porque nunca te los di.

Aquel frío que se viste de silencio en tu mirada
y que esconde la sonrisa que mi nombre lleva en ti
para que al nombrarme puedas escapar la emboscada
de un pretérito furtivo que sin voz habla de mí.

Este beso que recojo en tu mejilla indiferente
que iba en busca de tu boca, que quizás lo confundí
por volver atrás el tiempo, por besarte nuevamente...

este beso que comulga con las noches que sentí
que jamás acabarían siendo cómplices por siempre,
me envenena sin que pueda arrancarlo ya de mí.

Beto Aveiga · Ecuador

 

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