Poemas, Poemas de Amor, Versos de Amor

| Beto Aveiga · Ecuador

Xenofobia y un migrante más

Una migrante ecuatoriana es víctima de xenófobo en España
No imagino qué pasaba por tu mente aquel momento
sin embargo estoy contigo más allá de conocerte,
es tan triste lo ocurrido y yo tampoco lo comprendo
cómo un ser mas bien cobarde tuvo audacia en ofenderte...

La justicia Cataluña da su espalda indeferente,
cual si fuera un inocente aquel xenófobo in fraganti,
y menospreciando el hecho dan cabida a subsecuentes
expresiones deleznables de otros "tíos" cual Locati.

Poco tengo, dulce niña, para darte que consuele
las lesiones que en el alma te causaron aquel día...
las que son, en fin cuentas, de los golpes... lo que duele.

Ya verás que no hay distancia ni fronteras que te impidan
el apoyo ecuatoriano, compatriota, de mi gente,
y el amor de un Dios que tarda... pero que jamás olvida.

Beto Aveiga · Ecuador


En tu llanto

Photo by Yarik Mission

Acaricié desnuda cual pétalo tu risa,
bañada entre mil lágrimas en lluvia derramadas,
y al retomar tus manos con circunspecta prisa
tu lluvia en mi camisa de a poco sosegaba.

Quedaban los caminos por lágrimas forjados,
de cristalinos ríos que secan con la calma,
y parecía mentira que habiéndonos callado,
cuando nació el silencio, hablaron nuestras almas...

Te abracé fuertemente como jamás lo he hecho,
y tú te derrumbaste de amor sobre mi hombro,
así, al encontrarse el tuyo con mi pecho,
brotaba lo que un día nos estrechó de pronto.

Beto


Unas palabras por Amapola



Quisiera encontrar la cura de tu indecible dolencia
buscando en la muerte ciencia para evitar la amargura
de aquel trago de la vida que en el ayer supo a vino...
que con el tiempo convino cual sorbo de vil veneno...

Mas no hay respuesta a la muerte donde la fe no ha llegado,
donde el agnóstico espera desconsolado y silente,
donde se mueren las horas entre pasados presentes,
entre fugaces sonrisas y llantos entrecortados...

Y te confieso mi miedo de verte tras la tristeza
de la soledad que expresas con elocuencia sobrada
como rutina amansada entre soledad y ausencia
sintiendo en mí la impotencia de no poder hacer nada...

Quizás por eso mis manos te digan en pobres versos
lo que mi boca en silencios callaba estando de frente...
quizás por ello era esquivo a sentimientos adversos
de ser feliz a tu lado sintiéndome triste al verte...

También confieso mil penas que llevo dentro conmigo
tras la anunciada partida de nuestra blanca Amapola,
mas no la imagino sola... está con los que ha querido...
y con los que la queremos... contigo la veo a Amapola...

Beto Aveiga

 

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