Poemas, Poemas de Amor, Versos de Amor

| Beto Aveiga · Ecuador

En tu llanto

Photo by Yarik Mission

Acaricié desnuda cual pétalo tu risa,
bañada entre mil lágrimas en lluvia derramadas,
y al retomar tus manos con circunspecta prisa
tu lluvia en mi camisa de a poco sosegaba.

Quedaban los caminos por lágrimas forjados,
de cristalinos ríos que secan con la calma,
y parecía mentira que habiéndonos callado,
cuando nació el silencio, hablaron nuestras almas...

Te abracé fuertemente como jamás lo he hecho,
y tú te derrumbaste de amor sobre mi hombro,
así, al encontrarse el tuyo con mi pecho,
brotaba lo que un día nos estrechó de pronto.

Beto


Tus pies

Photo by Mateusz Atroszko

Cómo extraño el roce de tus pies desnudos
tras haber conmigo recorrido el cielo,
pinceladas tenues que bosquejan sueños...
escapando al frío, jugueteando mudos.

Y sin un esfuerzo visten de ternura
aquella armadura que me oprime el pecho...
desnudos, descalzos, sobre el tibio lecho,
trocitos de nube, nevada hermosura.

Beto


Distintos

Distintos - Poemas y versos - Amor Ideologia

Escucha el poema

Aún al ser tan distintos
tenemos la misma esencia,
complemento y diferencia...
vino blanco, vino tinto.

Aunque iguales nos miremos
como en el reflejo de un río,
corrientes contrarias seremos
para juntar nuestros bríos.

Pues hasta el sol y la luna
que no parecen mirarse
se encuentran en plena tarde
y en las mañanas desnudas...

...y así como el sol se acuesta
en el ocaso en los mares,
y como dos olas chocan
en direcciones opuestas...

Como tú y yo que ante un beso
mientras dos cuerpos se funden,
las almas se unen por dentro
y en una sola sucumben.

"Distintos" no es argumento
para forjar un abismo,
si sientes como yo siento
nos une a los dos lo mismo.

"Distintos" es un motivo
para que aún diferentes
ante el mundo y ante la gente
sean uno nuestros latidos.

Beto Aveiga · Ecuador


No bastarán

Photos - Poemas y Versos - Love
No me bastaría el tiempo,
ni un instante enfurecido,
ni me bastarían mil noches
para darte lo que siento.

Ni me bastarán las manos,
ni me alcanzará el aliento,
ni mis más profundos besos,
o un frenético te amo...

Ni las horas que me quedan,
ni los días que me faltan,
ni mis noches cuando sueño
junto a mis noches en vela...

Y hoy que vienes a ser mía
te amaré con lo que siento,
con mi desnudez y entrega,
y con lo que llevo dentro.

Bajo el cielo estrellado
te deshojaré el pudor
y nos haremos el amor
como tanto lo he soñado.

Hoy, te amaré sin prisa,
sin pudores, sin palabras,
romperemos el silencio...
hablarán nuestras miradas.

Poco a poco iré vistiendo
a tu piel de mil placeres,
y te cubrirán mis besos
cuando te desnude el cuerpo.

Bordaré mis fantasías
en tus labios, en tu cuello,
en tus muslos, en tus senos,
seré tuyo y serás mía...

Entregadamente unidos
como son el mar y el cielo
nos embriagaremos juntos...
tu conmigo, yo contigo.

Y dirás como yo digo
cuando sientas como siento:
"no me bastarán las noches,
los minutos, los momentos"...

Beto / Luis Aveiga / 30-Jul-2005


Cuando dijiste ¡Te amo!

Versos de Amor - Cuando dijiste ¡TE AMO!

Recuerdo casi soñando cuando tus labios dijeron,
aquella tarde en verano en nuestro Edén alquilado,
envuelta en sábanas blancas fijando tus ojos negros,
tras un pequeño silencio, me confesaste: ¡TE AMO!

Y aquellas sábanas blancas que según tú te vestían
eran la flor de ironía que retoñaba sin duda
pues con mirarte a los ojos, los míos te desvestían,
y te quedabas de nuevo: hermosa, blanca, desnuda...

Recuerdo dijiste ¡TE AMO! y mira cómo es la vida...
mirando atrás me percato de cómo ha pasado el tiempo...
recuerdo dijiste ¡TE AMO! como si fuera hoy día...
de aquel día distan años... y lo seguimos diciendo...

Beto


Quiero hablar

Romance en la Playa - Poemas y Versos
Yo quiero hablar contigo de aquello que no has dicho
mirándote a los ojos... quizás como un amigo...
que quiero recordarte momentos que el olvido
dejó sin más motivos... en un rincón aparte...

Mas creo que aquella parte quizás en el pasado
de aquellas tantas cosas que juntos convenimos
es sólo fiel testigo que habiéndonos amado
es corta la distancia juntando los caminos...

Que quiero recorrerte en el próximo verano...
y quiero nos mojemos bajo un Abril eterno...
tenerte aquí de vuelta tomándome la mano
para que me enamoren tus lindos ojos negros.

Que quiero ver tu risa paseando por mi casa
corriendo desvestida jugando a no ser mía...
que quiero recordarte que aquello que sentías,
ayer, incluso hoy día... a mí también me pasa.

Beto


¿Y si la beso?

Y si la beso - Poemas y Versos
Si la escucho río,
si la veo sueño,
si la toco lloro...
¿Y si la beso?

Si me roza tiemblo,
si me mira vuelo,
si mumura escucho,
¿Y si la beso?

Si me habla vivo...
si se va, la pienso,
si la pienso escribo...
¿Y si la beso?

¡Dime tú Dios mío!
Sólo pido eso,
conocer ansío...
¿Y si la beso?

Beto / Luis Aveiga / 04-Feb-2005


Al momento del Amor



Aquella tu sonrisa al aprobar mi mano
que viste de caricias sensibles tus rincones
desnuda la malicia que esconden los te amos
que susurré en tu cuello esclavo en mis pasiones...

Y saltan uniformes los poros de tu cuerpo
cual tibio escalofrío lamiéndote la espina,
y entonces arrebatas la calma que conservo
rasgándome cual gata y gimiendo como niña.

Importa poco aquello de si es o no escogido,
planificado acaso, o surge en el momento,
cuando el amor nos grita tan cerca del oído
son mudas las razones y sordo el pensamiento...

Y vuelve por mi labios aquel licor sin nombre,
de aquel sudor tan tuyo que es vino y es veneno,
y vuelas, cubres, mojas mi elongación hombre
y abrigo con mi pecho la cumbre de tus senos.

Aquella tu sonrisa que es cómplice a mi mano,
vestida en blanca luna, desnuda, amante y tierna,
es sólo un sí que mudo gritándome un te amo
me entrega al paraíso mojado entre tus piernas.


Tu sonrisa

Poemas y Versos - En tu sonrisa

Tras tu sonrisa el desvelo
de mis memorias contigo;
dirás tú que has sonreído
y yo que he tocado el cielo.

Mis ojos tiemblan, parecen,
cual inocentes pequeños,
y en un instante florecen
tras tu sonrisa... mis sueños.

Tras tu sonrisa, la mía.
Y en tu sonrisa, mis besos...

Beto


Por si el destino...

Por si el destino... [Poemas y Versos]

Si bien hoy el destino nos junta en un "¡Te Amo!"
y el uno para el otro lo somos y lo fuimos,
desconocemos ambos aquello que el camino
y el viento nos deparen con sus viajeras manos.

Y venzan sobre el tiempo, recuerdos y costumbre
los pasajeros vientos de amor que nos sonrían
y opaquen los momentos vividos algún día...
para dejar sombría la luz en nuestra lumbre.

Quizás un día me quede sin nada que te nombre
y caigas en los brazos de algún amor furtivo
y sin embargo dudo que aquello que conmigo
viviste en un momento lo vivas con otro hombre...

Ni yo entre mis penurias oscuras ya sin vida
luego de tu partida fugaz y sin retorno
encontraré en la huída donde se parta el cielo
y así no ver la luna ni el sol de mediodía...

y así quizás entonces... poder bien olvidarte,
corriendo a cualquier parte muy lejos del recuerdo,
iré de puerto en puerto por no querer amarte
y gritaré que vivo deseándome estar muerto.

Aún si nos atropellan el tiempo y destino
y luego en el camino jamás nos encontramos
me guardaré en el pecho un último suspiro
para antes de mi muerte sentirte por mis labios.

Beto Aveiga


Lo mejor que me pasado



Esclavizados a tu cuerpo se desnudaron mis sentidos
cuando aquel púdico vestido ciñó tu mujeril figura,
tan insinuante y atrevido, tan recatadamente incierto,
que imaginarte era posible, y era imposible no quererlo.

Y en un dilema desbocado hacia buscar en lo perdido
vueltas le daba ensimismado a la razón y al argumento,
y fue quizás que estaba escrito, o algún impulso del destino,
que saqué fuerzas de cobarde, y te besé en aquel momento.

Luego un incómodo silencio de mil preguntas sin respuesta
se vino a cuestas de mi cara tras tu certera bofetada,
mas lo pueril de tu reprenda dio una sospecha insospechada,
para seguir en la contienda que en sus inicios... acababa.

Y sin pensar besé de nuevo aquella boca peligrosa
que hasta hace poco dijo claro y no con prosa qué pensaba,
¡Mas Pero qué pensaba yo que de buen mártir regresaba!
como el que toca las espinas enamorado de una rosa.

. . .

Hoy que recuerdo aquel comienzo desesperado y atrevido
no me arrepiento haber errado por el valor de lo vivido,
hoy que reposas a mi lado, hoy que te tengo aquí conmigo,
comprendo todo de aquel día... fue lo mejor que me ha pasado.

Luis Aveiga / Beto


Él y ella

Él vestido de besos caminaba desnudo
por las trémulas calles que el amor propició,
ebrio y más desfilaba por los besos cual vino
que bebió de la boca de la dama que amó.

Ella abierta cual rosa, mariposa dormida,
con sus pétalos todos donde el grito murió,
de alas frágiles mudas entregadas al lecho
hace poco testigos de una guerra de amor.

Y allá mutuo fue el gozo, más allá del ombligo,
derramado hasta el pubis en intenso temblor,
contrastaba el temor de sentir lo sentido:
la terrible sospecha que asechaba el amor.

Él a pasos lejanos olvidando el camino
recitó tartamudo y agarrando valor
incoherencias pueriles de un complot del destino,
de un regalo de cielo y un milagro de Dios...

Incoherencias pueriles improbables y burdas...
Ilusiones de vida... semillitas de amor...

Beto


Tus sueños

Hubiera con irrespeto arrebatado tu sueño
haciéndole caso omiso a tu mirada colgada,
a tu flacidez de hombros, a tu sonrisa pintada,
risueña y algo cansada, cual víctima de Morfeo.

Pues más de una vez tus ojos volvieron a estar despiertos
cuando dormidos, cerrados, soñando qué, reposaban,
y fuiste en mis aventuras en vela de madrugada
aquella amante desnuda que cabalgaba mi cuerpo...

Mas hoy intacta yacías, ya luego sobre la cama,
y en infinito silencio guardián era a tu costado
mientras debatían a gritos instintos desorbitados
porque te vestían mis ojos cual niña de porcelana.

Y en tu respirar tranquilo se dibujó mi consuelo,
que hasta me tapé la boca para escuchar si soñabas,
y mientras tú te dormías muy dentro en mí despertaba
la sensación que conmigo volabas dentro del sueño...

Me fui durmiendo de a poco... y me recosté a tu lado...
y repasé tu figura rozándote con mis yemas...
y te besé timorato y tras un sublime cuidado
me fui abrasando a tu espalda, tus muslos y tus caderas...

Quizá despertemos juntos, pensaba, mientras Morfeo,
me daba alguna esperanza de visitarte los sueños.

Beto


Que no se pierda

Que no se pierdan los besos
derramados en tu espalda,
ni las noches que de excesos
dieron luz bajo tu falda...

Ni el febril modo perverso
de anhelantes estrecharnos
en algún tímido abrazo
el furor de nuestros sexos...

Ni se pierdan las pasiones,
ni el amor en los rincones,
ni los besos que furtivos
terminaron en canciones,
ni los versos que se entonan
al amor desinibido,
que morir escojo ahora
si es el precio y el castigo
por amarte como te amo...
a vivir sin más motivo.

Que encontremos siempre el punto
que hasta hoy llegamos juntos,
más allá del universo...
más allá de nuestra vida,
más allá de lo que existe...
más acá donde los sueños
encontrando van sus dueños
para despertar de todo
y dormir en lo profundo
para siempre, tu y yo sólos...
más acá... en nuestro mundo...

Hoy que parece imposible
llegue un día la canción
a ser llanto incontenible
grito con el corazón,
con mi fe y con lo que queda
si es que hubiere... de razón...

¡QUE NO MUERA LA ILUSIÓN!


Y yo que te miro

Yo que te miro y tú sin darte cuenta me das vida,
y grito en silencio aquello que sin querer me provocas...
porque alzando la cara... me vas tapando la boca...
con la desnudez de luz que brota de tu sonrisa.

Y yo que te miro y tú como ninguna brillas,
estrella fugaz y sol, clara luna de mis desvelos,
embriaguez de mis pasiones al ser mía,
esclava y dueña de mis consuelos... al recordarte.

Y yo que te miro y tú... pareces novela...
y yo que te miro y tú... eres divina...
y yo que te miro tanto, y tanto y más me fascinas...
princesa, diosa, felina, mujer, esencia.

Te sueño en mojado sueño entre tus muslos
de aquel infierno sublime en tus caderas...
cuando calbalgan tus piernas y tu busto...
prendida a mi espalda a luz de mis quimeras.

Y yo que te miro y tú sin saberlo todo...
con un suspiro desatas tantas tormentas...
Y yo que te miro y tú... sólo con mirarme...
me das el fruto prohibido y la vida eterna.

Beto


A tu manera de ser

Tengo la seguridad de mil dudas,
de unas cuántas penas,
y otros sufrimientos...

Tengo la seguridad... que son causa tuya,
tú el delirio mío en el eterno momento.

Impenetrablemente tú e irremediablemente yo...
Yo tan ausente de razones...
tú tan colgada en mis desvelos.

Y aun robándote los sueños
al igual que mis suspiros,
cuando te ausentas te miro
y con mirarte... te tengo.

¿Qué dirás tú para quitarme la melancolía?
¿Qué me callaré yo para no matar el momento?
Quizás... dirás mil cosas que por dudar no oía
y cerraré mi boca... para gritar contigo un beso.

Beto


Dejarte u olvidarte

Si tuviera que dejarte
sea cual fuera el vil motivo,
empezaría por olvidarme
de lo que viví contigo...

todo aquello que fue bello
si arrancármelo consigo
no cabría la diferencia
de estar muerto o estar vivo...

y si por benevolencia
Dios me concede el olvido
sería en vano, si en esencia,
más soy tuyo... no soy mío...

Y quizás hasta mi nombre
no podría más repetirlo
pues oírlo sería entonces
recordarte a vos decirlo.

Y olvidarme que en el pecho
llevo el corazón partido,
para así más no sentirte
a cada instante... a cada latido...

Si tuviera que dejarte...
si acaso vez que lo consigo...
habré muerto estando vivo...
olvidándote conmigo.

Beto


Lo que hago contigo

Todo cuanto hago a tu lado
parece, aun siendo prohibido,
sea cuerdo o desinhibido,
por el corazón dictado.

Y con la mano el pecho
me digo -¡Qué loco ha sido!-,
después razones olvido,
sólo recuerdo lo hecho.

Mirándole el lado bueno
¿Qué crees que será mejor
si hacemos bien el amor
o si por pudor nada hacemos?

Dejemos que un loco instante
nos frenetice los cuerpos,
que locos son los amantes,
que amores no existen cuerdos.

¿Qué culpa tenemos dime
si la pasión nos devora?
Haremos como hasta ahora...
lo que el corazón estime.

Beto


Toda tú

Son tus ojos el anzuelo
a aquel cielo pasional
cómplices de cuanto hacemos...
de lo puro y lo carnal.

Es tu boca primavera
floreciendo beso a beso
la pasión que te confieso
de explorarte toda entera.

Es tu cuello una pradera,
virgen, suave, piel desnuda,
do mis besos caen cual lluvia
y te encienden cual madera.

Son tus senos el veneno,
son mi vino, mi tortura,
mi pasión, mi desenfreno,
mi reposo y mi locura.

Es tu vientre la agonía
que marchita pensar,
tibio mar de fantasías
donde me hundo a navegar.

Eres tú, amada mía,
sólo tú, cual nadie más,
todo aquello que algún día
yo soñé tener jamás.

Beto


Perdóname las dudas

Perdóname las dudas, tu amor no lo merece,
mi amor aunque seguro del tuyo a veces duda,
y duda sin quererlo, sin ser lo que parece...
mi amor en ti amanece, se envuelve y se desnuda.

Y sea quizás aquello de amarte como un loco,
razón para mi duda, mi grito y mi silencio,
aquel miedo sin nombre de que el tiempo de a poco
invente dos excusas y olvide mil momentos.

Perdóname las dudas y el ser quizás cobarde,
quizás aquel valiente que el alma te desnuda,
mas si me lo permites, seré, en mi locura,
aquel tuyo Quijote, nacido para amarte.

Beto

 

Lee más poemas